Deslumbramiento

A PROPÓSITO DE DESLUMBRAMIENTO

Dr. Marco Aurelio Torres Segura

2/3/20263 min leer

El deslumbramiento es una de las quejas visuales más frecuentes en la práctica clínica, especialmente en personas que conducen de noche, trabajan frente a pantallas o presentan patologías oculares. Se define como una sensación visual incómoda o incapacitante producida por una distribución inadecuada de la luz en el campo visual, que puede reducir la calidad de la visión incluso cuando la agudeza visual es aparentemente normal.

Comprender sus mecanismos y las opciones de corrección es fundamental para mejorar el confort visual y la calidad de vida del paciente.

¿Qué es el deslumbramiento?

El deslumbramiento ocular es la pérdida de capacidad visual o incomodidad causada por una luz intensa que supera la adaptación ocular.

El deslumbramiento ocurre cuando una fuente luminosa intensa provoca una respuesta visual exagerada, superando la capacidad del sistema visual para adaptarse. Puede manifestarse como molestia, pérdida de contraste o disminución temporal de la visión.

Desde el punto de vista funcional, el deslumbramiento no siempre reduce la agudeza visual medida, pero sí afecta el rendimiento visual real, principalmente la sensibilidad al contraste, más que la agudeza visual.

La luz dispersa dentro del ojo crea un “velo luminoso” que reduce la percepción de detalles finos, especialmente en condiciones de baja iluminación.

Se clasifica en directo (fuente de luz directa) o reflejado (superficies brillantes), siendo común en las noches o ante iluminación excesiva.

Causas principales.

Factores ópticos: Errores refractivos no corregidos, descentración de lentes, aberraciones ópticas, lentes de baja calidad óptica.

Factores o condiciones oculares: Cataratas, ojo seco, irregularidades u opacidades de la córnea, postcirugía refractiva y algunas alteraciones en la retina con presencia de fotopsias (destellos) y pupilas grandes (visión nocturna).

Factores ambientales: Exposición al sol intenso, faros de automóviles y superficies reflectantes, iluminación excesiva o mal dirigida, pantallas digitales.

Tipos de deslumbramiento.

Fisiológicos: Pérdida objetiva de la visión que impide ver detalles, puede ser incapacitante, pues genera una reducción real de la visibilidad debido a la dispersión de la luz dentro del ojo, y se presenta frente a faros de vehículos por la noche, reflejos en superficies brillantes, cataratas incipientes y algunas alteraciones retínales.

Psicológicos: Sensación subjetiva de incomodidad visual. Se produce un confort visual sin pérdida significativa de visión. Se presenta bajo condiciones como luz solar intensa, pantallas muy brillantes e iluminación artificial mal distribuida.

Posibles correcciones del deslumbramiento.

  1. Corrección óptica adecuada.

  • Actualización precisa de la prescripción

  • Control del astigmatismo, por mínimo que sea.

  • Uso de lentes con buena calidad óptica, diseños personalizados

  1. Filtros y tratamientos en lentes

  • Tratamientos antirreflejo: Reducen reflejos molestos, mejoran el contraste, muy efectivos en conducción nocturna.

  • Filtros selectivos (amarillos, ámbar): Mejoran la sensibilidad al contraste, útil en condiciones de baja iluminación. Muy útiles en pacientes con cataratas iniciales.

  • Filtros de control luz azul: Reducen el deslumbramiento de pantallas, mejoran el confort visual digital, y no son indicados en todos los pacientes.

  1. Lentes polarizados: Eliminan reflejos horizontales, ideales para exteriores y conducción diurna, muy efectivos frente a superficies reflectantes.

  2. Diseño del lente: Lentes asféricos, control de aberraciones periféricas y lentes personalizados perfectamente centrados.

  3. Medidas clínicas adicionales: Tratamiento del ojo seco, control de patologías oculares, educación visual del paciente.


Evaluación clínica del deslumbramiento

El deslumbramiento puede evaluarse mediante pruebas de sensibilidad al contraste, test de deslumbramiento (glare test), anamnesis detallada y simulación con fuentes luminosas

Estas pruebas ayudan a justificar la indicación de filtros especiales o tratamientos específicos.

Conclusión

El deslumbramiento es un fenómeno complejo que va más allá de la agudeza visual. Su correcto diagnóstico y manejo requieren una visión integral del sistema visual, combinando corrección óptica precisa, selección adecuada de lentes y control de factores oculares y ambientales. Una intervención adecuada puede marcar una diferencia significativa en la comodidad visual, seguridad y calidad de vida del paciente.

Marco Aurelio Torres Segura, OD.

Coordinador Académico CAMPLUS

Director científico Laboratorio Óptico Visualizamos

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