Prismas en Acción
A PROPÓSITO DE PRISMAS OFTÁLMICOS
Dr. Marco Aurelio Torres Segura
12/17/20257 min leer
Los prismas oftálmicos representan un recurso terapéutico fundamental en Optometría, Ortóptica y Oftalmología, para el manejo de alteraciones en la alineación ocular, trastornos de la binocularidad y rehabilitación neurológica.
Su acción se basa en principios físicos de refracción y desviación de la luz, combinados con modelos ópticos que explican su efecto en la percepción visual y la función binocular.
Este artículo revisa de manera integral los fundamentos físicos y ópticos de los prismas, su clasificación, los métodos de prescripción y las aplicaciones clínicas más relevantes, enfatizando su importancia en la solución de problemas visuales que comprometen la eficiencia y el confort visual del paciente.
La integración sensorial y motora del sistema visual depende de la capacidad de ambos ojos para mantener una alineación precisa y una fusión estable. Factores como desequilibrios óculo motores, estrabismos, fallas en la convergencia o alteraciones neurológicas pueden generar diplopía, supresión, astenopia y disminución del rendimiento visual.
En este contexto, los prismas oftálmicos constituyen un recurso esencial para modificar la dirección del rayo incidente en el ojo y permitir una proyección retiniana congruente entre ambos ojos.
Un prisma es una herramienta óptica limitada por dos caras no paralelas que provocan la desviación de la trayectoria de la luz sin modificar su enfoque y la descomposición de la luz blanca en los colores que la conforman. Tienen una base, hacia donde se dirige la luz al atravesarlo, un vértice (opuesto a la base) hacia donde se desplaza el ojo y un ángulo generado por la intersección de las caras refractivas que nos determina el grado de desviación angular.
La luz se refracta al entrar y salir del prisma, siguiendo la Ley de Snell en cada superficie, por lo tanto, la desviación resultante depende de:
El índice de refracción del material (n)
El ángulo prismático
La longitud de onda de la luz. Mayor desviación en longitudes cortas (azul)
El espesor del prisma
La propiedad más importante de los prismas oftálmicos es la potencia de desviación y por eso es que habitualmente se expresa mediante el ángulo de desviación o dioptría prismática en lugar del Angulo apical. Esta unidad facilita la prescripción clínica y la cuantificación de desequilibrios óculo motor, la definió C.F. Prentice y corresponde al prisma que produce una desviación de un centímetro en una pantalla ubicada a un metro.
CONCEPTOS ÓPTICOS DE LOS PRISMAS EN OPTOMETRÍA
Efecto prismático inducido en lentes oftálmicas.
Los lentes generan prismas cuando el paciente mira fuera del centro óptico, este efecto se describe con la Ley de Prentice:
Dioptría prismática = Potencia del lente (dioptrías) X distancia al centro óptico (cm)
Este principio es crucial en montajes incorrectos, monturas mal ajustadas, lentes de alta potencia y adaptaciones progresivas.
Orientación clínica del prisma.
El efecto óptico de un prisma no solamente se da con su potencia, es necesario saber en qué dirección y sentido produce la desviación. Para lograrlo se utiliza el sistema TABO (se especifica la posición de la base del prisma respecto a la cara del paciente, hallándose la orientación 0° a la izquierda de ambos ojos y aumentando en contra de las manecillas del reloj hasta 180°).
La orientación en grados de las bases horizontales depende del ojo que se esté tratando, ya que una base a 180° corresponde a una base temporal (BT) para el ojo derecho y a una base nasal (BN) para ojo izquierdo. Las bases que se encuentran en sentido vertical se denominan superior (BS) ubicada a 90° e inferior (BI) a 270° y las oblicuas se expresan mediante su orientación en grados (°). Ej. OD BNI X 150°
Esta orientación permite adaptar el prisma a las necesidades
vergencia les del paciente.
La correcta orientación es determinante para restaurar la
visión binocular.
Rol de los prismas en la visión binocular.
Los prismas modifican la dirección aparente de un estímulo, facilitando la fusión sensorial, la alineación motora, la reducción de forias descompensadas y el alivio sintomático en trastornos binoculares. Además, los prismas pueden modificar la demanda vergencial, actuando como herramientas tanto terapéuticas como diagnósticas.
Efecto sensorial y motor.
Los prismas no mueven el ojo; modifican la dirección aparente del objeto, permitiendo que la imagen se proyecte sobre áreas retinianas equivalentes para que los mecanismos de fusión sensorial puedan actuar y se reduzca la demanda muscular de las vergencias y se elimine o disminuya la diplopía. Por ello, son herramientas tanto terapéuticas como compensatorias.
LOS PRISMAS SE CLASIFICAN EN:
Prismas inducidos: Cuando en el proceso de montaje la distancia mecánica no coincide con la distancia pupilar del paciente o cuando la altura focal no es correspondiente con el reflejo pupilar, se inducen prismas. El centro óptico del lente debe coincidir con el reflejo pupilar del paciente, de lo contrario se generan prismas y su efecto aumenta al alejarse del centro óptico a la periferia, puesto que el ángulo apical aumenta.
Prismas integrados: En el lente que son incorporados durante el proceso de fabricación; con ventajas como Alta calidad óptica, estabilidad en el efecto, pero con la desventaja de presentar mayor espesor y peso en altas potencias.
Prismas de Fresnel: Son láminas delgadas adheridas a la superficie de la lente; con la ventaja de ser ajustable, ideales para variaciones frecuentes del ángulo y muy livianos, pero disminuyen la agudeza visual y es perceptible la dispersión y la percepción de líneas. Son muy usados en diplopías agudas o en rehabilitación neurológica.
Prismas terapéuticos o de entrenamiento: Usados especialmente en actividades de fusión, entrenamiento de vergencias y reeducación viso espacial. No se usan como corrección permanente.
Primas integradas intencionalmente: Se incorporan en los lentes progresivos de diseño libre para reducir aberraciones, mejorar zonas de visión, compensar la descentración de la montura y alcanzar el equilibrio prismático entre ambos ojos. Hoy se utilizan sistemas digitales, 8 softwares de cálculo que manejan prismas en cualquier orientación, compensando el efecto prismático por descentración ( ley de Prentice), integran el sistema TABO automáticamente.
APLICACIÓN CLÍNICA DE LOS PRISMAS:
En estrabismos los prismas son esenciales para restituir la binocularidad en microestrabismos, en tratamientos de estrabismos paralíticos, en estabilizar la visión en estrabismos posquirúrgicos y reducir la diplopía residual. Dependiendo de la estabilidad del ángulo, se emplea prisma fijo o Fresnel.
En Forias descompensadas son Indicados cuando la reserva fusional no compensa la desviación. Los prismas de alivio son efectivos en exoforias descompensadas, endoforias con síntomas e hiperforias. Se observa reducción significativa en cefaleas, visión borrosa y fatiga ocular.
En Diplopía binocular, los prismas son la herramienta primaria para su manejo, principalmente en Parálisis óculo motoras, traumatismos, diplopías súbitas o transitorias. El tratamiento depende del estado clínico, siendo útiles Prismas temporales (Fresnel) para fases agudas y prismas definitivos cuando el ángulo se estabiliza
En Terapia visual los prismas pueden modificar la percepción espacial y aumentar la demanda vergencial, entrenando la Flexibilidad fusional, la Convergencia y divergencia y la Integración visu-motora. Son indispensables en programas de entrenamiento para disfunciones binoculares.
En Aniseiconía y anisometropía combinadas con técnicas iseicónicas, los prismas ayudan a equilibrar la percepción de tamaño en anisometropías significativas.
En Rehabilitación neurológica se emplean para Negligencia espacial unilateral, Hemianopsias y problemas de orientación espacial. Los prismas periféricos expanden campos visuales útiles y mejoran la movilidad funcional.
Dentro de las consideraciones Clínicas para la prescripción de un prisma se requiere una evaluación previa que contenga cover test, maddox, evaluación de reservas fusionales y prueba de estereopsis, y una prescripción adecuada, nos lleva a determinar si se requiere un prisma total, cuando la capacidad fusional es insuficiente, prisma parcial cuando existe riesgo de adaptación excesiva o corrección progresiva recomendada en desviaciones dinámicas.
El sistema visual puede adaptarse reduciendo el efecto del prisma con el tiempo, por eso, en algunos casos se aconseja un aumento gradual, controles frecuentes y combinación con terapia visual.
Los prismas representan una herramienta óptica de alta eficacia cuando se aplican con criterios clínicos adecuados. La literatura científica respalda su uso en múltiples condiciones, especialmente en el manejo de la diplopía, disfunciones, vergencia, les y rehabilitación neurológica.
No obstante, su prescripción requiere evaluar la plasticidad del sistema visual,
la estabilidad del ángulo de desviación y la posibilidad de adaptación prismática.
El abordaje multidisciplinario, especialmente en casos neurológicos, mejora los
resultados clínicos.
Por lo tanto, podemos concluir que los prismas oftálmicos, sustentados
en principios físicos y ópticos, desempeñan un papel crucial en la
corrección y el manejo de diversas alteraciones de la visión binocular.
Su uso adecuado puede mejorar el rendimiento visual y contribuir significativamente a la calidad de vida del paciente. Comprender su funcionamiento, sus limitaciones y su integración en la práctica clínica es esencial para una atención visual efectiva y basada en evidencia.




Marco Aurelio Torres Segura, OD.
Coordinador Académico CAMPLUS
Director científico Laboratorio Óptico Visualizamos



A PROPÓSITO DE PRISMAS OFTÁLMICOS






@Soylatinaconvision
CONTACTO
© 2025. Todos los derechos reservados. Visión Latina LLC


